El fin de una era

Mi esposa y yo nos separamos. Después de 27 años juntos y dos hijos, ahora cada quien coge su camino. Maria Alejandra (mi esposa) me salvó la vida en varias ocasiones. No de una manera melodramática, tipo película gringa, donde estoy atado a una silla, a punto de ser ejecutado y ella aparece al ultimo momento echando plomo y repartiendo coñazos. Sino de una manera mucho mas difícil: en el día a día, soportando mis depresiones, mis malos humores, mi desdeño y rechazo por el mundo entero, incluyéndola a ella, y siguiendo ahí, dándome amor y cariño y apoyo. Durante

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